SALTA (Redacción Voces Críticas) La imagen del intendente de General Güemes, Ketty Rosso, atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según un estudio de la consultora Cartago, el jefe comunal aparece con diferencial negativo (-1,1), un dato que confirma el creciente malestar social en la ciudad.
El relevamiento, realizado entre el 26 y el 28 de febrero con 800 casos en toda la provincia, expone un escenario complejo para varios intendentes, pero en el caso de Rosso el dato se potencia por el contexto reciente: inundaciones, reclamos vecinales y cuestionamientos a la gestión municipal.
En los últimos días, el temporal que afectó a Güemes dejó barrios anegados, familias aisladas y una fuerte ola de críticas. Vecinos denunciaron obras mal ejecutadas, falta de planificación y ausencia de respuestas por parte del municipio. Testimonios apuntan a que el colapso no fue solo producto de la lluvia, sino de fallas estructurales que ya habían sido advertidas.

A esto se suma la polémica por obras como la terminal de ómnibus inaugurada en 2025, que había sido presentada como un logro de gestión, pero que tras las lluvias volvió al centro de las críticas. Mientras sectores de la ciudad quedaban bajo el agua, crecieron los cuestionamientos sobre las prioridades de la administración local y la falta de infraestructura básica como sistemas de drenaje eficientes.
El informe también ubica a otros intendentes con imagen negativa, como Leopoldo Cuenca (Rivadavia Banda Sur), Rita Guevara (Cafayate), Julio Jalit (Pichanal) y Sergio Ramos (Rosario de Lerma). Sin embargo, el caso de Rosso se vuelve emblemático por el contexto: números en rojo y una crisis local que expone el desgaste de su gestión, cada vez más cuestionada por los propios vecinos.
