SALTA (Redacción Voces Críticas) El clima político en Tartagal sumó un nuevo capítulo de tensión y dejó en una posición incómoda al intendente Franco Hernández Berni, luego de que el propio presidente del Concejo Deliberante, Sergio “Quitupí” González, realizara una comparación pública que no lo favorece.
En declaraciones recientes, González evaluó la gestión del actual jefe comunal y la puso al mismo nivel que la de su antecesor, Mario Mimessi, sin destacar mejoras ni avances. “Si tengo que poner un puntaje del 1 al 10, fue 6 o 7”, expresó, en una frase que rápidamente generó repercusiones.
Lejos de representar un respaldo, las palabras del titular del Concejo dejaron al descubierto un malestar interno y una falta de entusiasmo político hacia la gestión de Hernández Berni, en un contexto donde las críticas de los vecinos no paran de crecer.

Entre los principales reclamos que se repiten en la ciudad aparecen el estado de los canales —fundamentales en épocas de lluvias—, problemas en el transporte y decisiones políticas cuestionadas por no dar respuestas concretas a las necesidades de la comunidad.
A esto se suma el debate por la relación con el gobierno provincial, donde distintos sectores consideran que los acuerdos políticos no se traducen en beneficios reales para Tartagal.
Las declaraciones de González no solo reabren la comparación entre gestiones, sino que exponen una situación más profunda: un intendente cada vez más cuestionado, incluso dentro de su propio espacio, y una ciudad donde el malestar social empieza a hacerse sentir con más fuerza.
