ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La tarde de este jueves se tornó agitada en los pasillos de la TV Pública. Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se presentaron en los estudios del canal estatal con una orden clara: llevarse todos los contratos y registros de haberes de Marcelo Grandio. El periodista quedó en el ojo de la tormenta luego de que se lo señalara como el presunto financista de los viajes de placer del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La medida fue impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, quien sospecha de posibles irregularidades en la contratación de Grandio o, incluso, de una presunta dádiva. La hipótesis judicial sugiere que el generoso pago del vuelo privado de Adorni a Punta del Este podría estar vinculado a los beneficios contractuales que el periodista recibe de un medio que, justamente, está bajo la órbita del propio Jefe de Gabinete.

Mientras la PSA revisaba las oficinas del canal, en los tribunales de Retiro se producía otra declaración explosiva. Agustín Issin, el piloto que comandó el vuelo privado desde Uruguay, declaró durante casi cuatro horas ante el juez Ariel Lijo.

Según trascendió de fuentes judiciales, el piloto fue contundente: confirmó que la factura del vuelo fue pagada íntegramente por Marcelo Grandio. Issin, un aviador con vasta experiencia, aportó los detalles técnicos y financieros del traslado que Adorni realizó junto a su familia, lo que terminó de cerrar el círculo sobre el vínculo comercial y personal entre el funcionario y el periodista.

La irrupción de la PSA en la TV Pública no fue la primera opción del fiscal. Pollicita ya había solicitado formalmente esta documentación a la Casa Rosada, pero ante la falta de respuestas y el silencio administrativo, se procedió al allanamiento para evitar cualquier tipo de ocultamiento de pruebas.

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