SALTA (Redacción Voces Críticas) A casi un mes del desborde del río Bermejo, la crisis en el norte salteño continúa sin resolverse. En ese contexto, el gobernador Gustavo Sáenz viajó a Coronel Juan Solá (Morillo) para supervisar en territorio el operativo de asistencia a las familias afectadas por la crecida del río Bermejo, que dejó comunidades aisladas y viviendas dañadas.
Durante la recorrida, el mandatario mantuvo reuniones con autoridades locales y equipos de trabajo para evaluar la situación. Acompañado por el intendente Ariel Arias y funcionarios provinciales, Sáenz aseguró que la presencia en el lugar es clave para dar respuestas concretas a los vecinos que atraviesan una emergencia prolongada.
Según datos oficiales, el operativo ya alcanzó a más de 430 familias distribuidas en más de 50 parajes del sur del municipio. La asistencia incluyó entrega de alimentos, agua potable y forraje, además de operativos logísticos por vía terrestre, aérea y fluvial para llegar a zonas de difícil acceso.

Las tareas también contemplaron rescates, apertura de caminos y asistencia en sectores completamente aislados. Equipos de Defensa Civil trabajaron en el despeje de rutas, mientras que áreas provinciales distribuyeron más de 14.000 kilos de forraje para sostener la actividad de pequeños productores afectados por la falta de pasturas.
En paralelo, el gobernador planteó la necesidad de avanzar en soluciones estructurales para la región, con mejoras en conectividad, acceso a servicios básicos y atención sanitaria. Mientras tanto, la emergencia continúa y muchas comunidades siguen dependiendo de la asistencia estatal para atravesar las consecuencias de la crecida.
