Mientras se dispara la inflación y los salarios la corren de atrás, mientras aumenta el desempleo y la precarización laboral y mientras se profundiza la recesión perpetuando una círculo vicioso difícil de salir, el gobierno de Javier Milei salió a festejar, a pesar de las advertencias de todos los especialistas, la baja de la pobreza que informó el martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
en el segundo semestre de 2025 más de 8,5 millones de personas eran pobres en Argentina, mientras que el número de indigentes llegaba a 6,6 millones.
Sin embargo, y mientras en la Casa Rosada sobreactuaban los resultados del informe del Indec, desde distintos sectores salieron a advertirle a Milei que la situación lejos está de ser para festejar.
Uno de ellos fue Alejo Giannecchini, investigador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), quien este miércoles advirtió que «ni de cerca la situación es tan buena como lo muestran las cifras oficiales, ni como lo expresa el Presidente».
Así lo advirtió en diálogo con Gelatina, y explicó que «la mitad de la caída de la pobreza es un mero efecto estadístico y no una mejora real».
