SALTA (Redacción Voces Críticas) Las intensas lluvias que azotan al norte salteño desde el inicio de 2026 han puesto en jaque al sistema educativo provincial. En diálogo con Aries, la ministra de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Cristina Fiore, advirtió sobre la gravedad de la situación en localidades como Morillo, donde el desborde de los cauces de agua y la intransitabilidad de los caminos cortaron el vínculo presencial entre docentes y alumnos.
Según explicó la funcionaria, el fenómeno climático de este año es atípico: el río Bermejo registró un avance inusual producto de las precipitaciones acumuladas, lo que derivó en el aislamiento total de diversos parajes rurales. «Hay comunidades que quedan directamente desconectadas; docentes y chicos no pueden llegar a las aulas por el estado de las rutas», detalló Fiore.
Una de las novedades del plan es la incorporación de docentes tutores. Estos profesionales realizarán un seguimiento personalizado de los alumnos afectados para garantizar que, una vez superada la emergencia climática, el regreso a la presencialidad no sea traumático en términos de contenido.
«El objetivo central es que los chicos no pierdan días de clase. No podemos controlar el clima, pero sí dar una respuesta operativa para que nadie se quede atrás», enfatizó la ministra.
