ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El alineamiento de la administración de Javier Milei con los intereses de Estados Unidos e Israel sumó este jueves un capítulo determinante. En un movimiento que coloca la relación bilateral al borde del abismo, la Casa Rosada ordenó la expulsión de Mohsen Soltani, el máximo representante diplomático de la República Islámica de Irán en suelo argentino.
Desde el Palacio San Martín confirmaron que Soltani fue declarado «persona no grata», otorgándole un plazo de dos días para abandonar el territorio nacional junto a su familia. Si bien desde el Ejecutivo admiten que todavía no se trata de una ruptura total de relaciones, reconocen que es el «paso previo» necesario en su esquema de confrontación directa con el régimen de Teherán.
La decisión llega en una semana de altísima fricción, luego de que el Gobierno nacional declarara como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Para la gestión libertaria, este cuerpo militar fue el brazo ejecutor, financista y planificador de los atentados a la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994).
La Oficina del Presidente ratificó, a través de informes de inteligencia y judiciales, que la responsabilidad de los ataques que dejaron más de 100 muertos en Argentina recae sobre altos funcionarios iraníes. En este contexto, la Casa Rosada espera ahora la reacción de Teherán para terminar de ejecutar su plan de salida definitiva del vínculo diplomático.
