SALTA (Redacción Voces Críticas) En un contexto donde el acoso escolar dejó de ser un tema aislado para convertirse en una preocupación estructural, la Cámara de Diputados de Salta dio un paso que interpela no solo a las instituciones educativas, sino también a las familias. El proyecto, que ya cuenta con media sanción, busca quebrar el círculo de silencio y desidia que muchas veces rodea a los casos de violencia entre menores.

La iniciativa, impulsada por la diputada provincial Mónica Juárez, modifica la Ley Nº 8406 de convivencia escolar e incorpora un elemento incómodo pero necesario: la responsabilidad de los adultos frente a la violencia que ejercen los menores.

El esquema de responsabilidad se divide en tres etapas:

Lejos de buscar un enfoque meramente punitivo, el proyecto aprobado intenta generar conciencia sobre el rol de la familia en la construcción de vínculos saludables. Según los fundamentos de la ley, cuando los adultos se corren de su rol de guía y contención, el problema del bullying no desaparece, sino que se agrava.

«Educar también es involucrarse», sostiene la iniciativa, que pone un límite a la tendencia de delegar exclusivamente en el Estado y los docentes la conducta de los alumnos.

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