SALTA (Redacción Voces Críticas) El transporte público en Salta atraviesa una de sus crisis más profundas debido al recorte de fondos federales y la escalada de costos operativos. Luego de que se confirmara que el boleto plano trepará a los $1450, el Ministerio de Gobierno salió a aclarar cuál será el futuro de los beneficios sociales, enviando un mensaje de tranquilidad a la comunidad educativa.

El ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún, explicó que la suba es una consecuencia directa de la política de ajuste implementada por el Gobierno Nacional y la sostenida caída en la coparticipación que recibe la provincia. Sin embargo, remarcó que la gestión de Gustavo Sáenz decidió «no hacer caso» a las directivas de la Rosada que sugerían una quita total de subsidios.

“Se está tratando de sostener la gratuidad sobre todo para los estudiantes, para que no pierdan ese derecho que han adquirido. Queremos que los chicos puedan seguir y que el transporte no sea una variable para dejar de estudiar”, sentenció el titular de la cartera de Gobierno.

Actualmente, el panorama del sistema es complejo: la mitad de los pasajeros de SAETA no abona el pasaje, lo que requiere una inyección constante de recursos provinciales para que las empresas puedan seguir operando.

Sobre la polémica modificación en el sistema de trasbordo, que ya no será bonificado en su totalidad, Jarsún fue tajante al compararlo con lo que pretendía el Ejecutivo Nacional. Según el ministro, si Salta hubiese seguido el manual de Nación, la gratuidad debería haber sido eliminada al 100%.

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