SALTA (Redacción Voces Críticas) En un fuerte mensaje contra la circulación de vehículos fuera de regla, la Municipalidad de San Ramón de la Nueva Orán procedió este viernes a la destrucción total de 131 caños de escape que habían sido retirados de circulación en las últimas semanas. La medida responde a uno de los pedidos más insistentes de la comunidad oranense: el fin de las explosiones y ruidos estridentes en la vía pública.
El operativo tuvo lugar en un predio municipal, donde una máquina compactadora se encargó de inutilizar cada una de las piezas secuestradas. Con esta acción, las autoridades buscan asegurar que estos elementos, diseñados para potenciar el sonido de las motocicletas, no vuelvan al mercado negro ni a las calles.
El procedimiento contó con la supervisión directa del intendente Baltasar Lara Gros, quien destacó la importancia de estos operativos para mejorar la convivencia urbana. «Es un paso necesario para dar respuesta a un reclamo histórico de los vecinos», señalaron desde la intendencia durante la jornada.
Esta destrucción masiva es el resultado de una serie de controles de saturación que se vienen realizando en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Las motos que circulan con los denominados «escapes libres» o deportivos no solo son pasibles de multas, sino que sufren el secuestro inmediato del elemento ruidoso.
Desde el municipio advirtieron que los operativos continuarán con la misma intensidad. La estrategia es clara: desalentar el uso de estos accesorios que afectan la tranquilidad de los barrios, especialmente durante las noches, y promover el cumplimiento de las normas de tránsito para una circulación más segura y respetuosa. Informa Voces Críticas
