La investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni sumó un elemento relevante tras las declaraciones de las mujeres que le prestaron 100 mil dólares para la compra de uno de sus inmuebles.
Este lunes, Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio confirmaron ante la Justicia que existe una deuda pendiente de 70 mil dólares vinculada a la compra de un departamento ubicado sobre la avenida Asamblea, en el barrio porteño de Caballito.
De acuerdo a sus testimonios, madre e hija señalaron que otorgaron un préstamo privado por 100 mil dólares para concretar la operación y que una parte significativa de ese monto aún no fue cancelada. La información se suma al expediente que instruye el fiscal Gerardo Pollicita, enfocado en esclarecer el origen de los fondos utilizados por el funcionario y las condiciones bajo las cuales se realizó la compra.
Las declaraciones refuerzan una de las hipótesis centrales de la causa, que busca determinar si la operación se encuadró en un acuerdo entre particulares o si pudo haber sido utilizada para ocultar el verdadero origen del dinero. En esa línea, la fiscalía también analiza el valor declarado del inmueble y las características del crédito, considerando la condición de funcionario de alto rango del implicado.
En tanto, el miércoles está prevista la declaración de otras dos jubiladas que habrían vendido el departamento mediante un esquema de adelanto e hipoteca sin intereses. En Tribunales, la expectativa está puesta en reconstruir la trazabilidad de los fondos y establecer si existieron irregularidades en las transacciones bajo investigación.
