Julio De Vido está pasando por uno de sus peores momentos en cuanto a su estado de salud, con todas las alarmas encendidas tras una reciente complicación cardiovascular detectada mediante un chequeo en el Hospital Interzonal de Ezeiza, donde se le diagnosticó una arritmia severa.
Hospitalizado en un establecimiento de alta complejidad en el barrio de Palermo, fue sometido a evaluaciones cardiológicas de precisión, incluyendo un ecocardiograma transesofágico y una cardioversión eléctrica con el objetivo de estabilizar su ritmo cardíaco.
La situación se tornó más compleja al realizársele un cateterismo o “estudio hemodinámico coronario”, detectándose “dos lesiones coronarias severas” localizadas en la arteria descendente anterior y en una rama diagonal, por lo cual se le realizó una angioplastia con colocación de stents para liberar las arterias obstruidas.
Ante ese marco, la defensa de De Vido solicitó el beneficio de prisión domiciliaria, a la que tendría derecho tanto por su estado de salud como por su edad, planteo que sin embargo fue rechazado por el Tribunal Oral Federal N°4.
