SALTA (Redacción Voces Críticas) En diálogo con Voces Críticas, la concejal Malvina Gareca se refirió al funcionamiento del Concejo Deliberante y a la agenda que actualmente impulsa el cuerpo, en un contexto donde crecen los cuestionamientos sobre su impacto real en la resolución de los problemas de fondo de la ciudad.
Durante la entrevista, la edil explicó que la actividad legislativa está directamente vinculada a los reclamos barriales. Según indicó, los pedidos que llegan al recinto están relacionados con problemáticas concretas como alumbrado, estado de calles, mantenimiento de plazas y microbasurales, los cuales son canalizados a través de proyectos y resoluciones. En ese sentido, defendió el trabajo del organismo frente a las críticas sobre su efectividad.
Consultada sobre la autocrítica dentro del cuerpo, Gareca señaló que su enfoque está puesto en agendas específicas como discapacidad y salud. Remarcó que se trata de temas complejos, donde el Concejo busca avanzar mediante el diálogo con distintos sectores, con el objetivo de generar ordenanzas que mejoren el acceso a servicios y acompañamiento, especialmente en centros terapéuticos.
Finalmente, Gareca detalló las herramientas con las que cuentan los ediles: pedidos de informe, resoluciones y ordenanzas. Mientras las dos primeras funcionan como mecanismos de control y canalización de reclamos, las ordenanzas tienen carácter obligatorio para el municipio, marcando el alcance real de acción que tiene el Concejo Deliberante en la gestión pública.
