El gobierno de Javier Milei está decidido a llevar su avanzada contra el periodismo hasta las últimas instancias y ahora, en una decisión inédita desde el regreso de la democracia en 1983, cerró este jueves de manera intempestiva la Sala de Prensa de la Casa Rosada y le negó el ingreso a todos los periodistas que estaban acreditados.
De esta manera el gobierno libertario resolvió no renovar las acreditaciones de los periodistas de todos los medios que trabajan día a día en Casa Rosada luego de una denuncia presentada el míercoles por Casa Militar.
