SALTA (Redacción Voces Críticas) El incendio que mantiene en vilo a Cafayate continúa avanzando y ya provocó daños sobre unas 200 hectáreas de vegetación nativa en los Valles Calchaquíes. Las llamas, que afectan sectores ubicados a ambos lados de la Ruta Nacional 68, obligaron a desplegar un importante operativo con brigadistas, bomberos, Defensa Civil y medios aéreos para intentar contener el avance del fuego.
El subsecretario de Defensa Civil de Salta, Juan Ignacio Vilchez, confirmó que la superficie afectada continúa creciendo debido a las difíciles condiciones climáticas. Las fuertes ráfagas de viento norte con características similares al Zonda reactivaron focos que parecían controlados y favorecieron la expansión hacia nuevas áreas. Solo en los últimos días, un avión hidrante realizó más de 23 descargas sobre los sectores más comprometidos.

Más allá de la emergencia inmediata, especialistas advierten sobre las graves consecuencias ambientales que dejará el incendio. Los sectores afectados incluyen bosques de algarrobo y áreas de dunas que cumplen funciones esenciales para el equilibrio ecológico de la región. La pérdida de esta cobertura vegetal impacta sobre la biodiversidad, favorece procesos de desertificación y dificulta la conservación de la humedad en una zona donde el agua ya es un recurso escaso.
Desde Bomberos Voluntarios de Cafayate señalaron que la recuperación del ecosistema demandará años de trabajo. Incluso una eventual reforestación requerirá inversiones importantes y sistemas de riego específicos para garantizar la supervivencia de las especies. Mientras tanto, los equipos continúan monitoreando la zona para evitar nuevos rebrotes y contener un incendio que ya es considerado uno de los más importantes registrados en los últimos años en los Valles Calchaquíes.
