Como se sabe, Javier Milei reunió a sus ministros y principales funcionarios en Casa Rosada tras el Tedeum del 9 de julio, que por primera vez tuvo la presencia de Diego Santilli como jefe de Gabinete y tuvo como uno de sus ejes los pasos a seguir para acelerar la reducción de las denominadas zonas frías e implica fuertes recortes en los subsidios domiciliarios al gas.
Más allá de las eventuales internas políticas que en ocasiones ponen en jaque la cohesión de la gestión anarcocapitalista, todas y todos manifestaron su acuerdo en achicar el Régimen de Zona Fría para achicar drásticamente los subsidios al consumo de gas residencial como una de las bases sobre las cuales sostener el cacareado superávit fiscal que al mismo tiempo sostiene al Gobierno.
La meta oficial es que el Senado sancione el proyecto tal como vino de la cámara baja, barriendo con la ampliación de subsidios que se había aprobado en 2021 y que, según los libertarios, “desnaturalizó el carácter focalizado del sistema”, extendiendo el beneficio a regiones como la provincia de Buenos Aires, donde 55 ciudades perderán los beneficios de aprobarse el proyecto que ya cuenta con media sanción, además de populosos municipios de Córdoba y Santa Fe.
En cuanto al territorio bonaerense, se verán afectadas grandes aglomeraciones urbanas de alta demanda invernal, como Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Azul, Olavarría y la mayor parte del corredor de la Costa Atlántica.
