Durante el mes de julio, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) —la métrica que elabora mensualmente la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella desde noviembre de 2001— registró una caída del 6,5% para la gestión de Javier Milei, retomando así la tendencia descendente que caracterizó a este año, con junio como única excepción.

Con este resultado, el indicador se ubicó en 1,94 puntos, acumulando un retroceso del 21% en los últimos doce meses y situando el promedio de la gestión en un registro histórico bajo.

El relevamiento mensual reflejó bajas generalizadas en casi todos los componentes que miden el pulso de la opinión pública, siendo el área de eficiencia la que sufrió el golpe más duro con un desplome del 15,4% (1,79 puntos). Le siguieron la capacidad (-7,3%), la preocupación por el interés general (-6,9%), la evaluación general del gobierno (-2,5%) y, en menor medida, la honestidad, que se mantuvo estable (-0,4%).

En la perspectiva histórica a los 31 meses de mandato, el ICG de la administración actual se encuentra por debajo de los registros que ostentaban Mauricio Macri (2,01) y Néstor Kirchner (2,26) en tramos similares de sus gestiones, aunque continúa superando los niveles que atravesaban las administraciones de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández en idénticos períodos.

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