ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El caso que sacudió al mundo de la política y la farándula sumó un capítulo clave este jueves. Candela Arizaga, la influencer y pareja de Facundo Moyano, declaró formalmente en la Unidad de Flagrancia Norte ubicada en el barrio porteño de Saavedra, tras el violento episodio registrado en la madrugada del pasado martes en el barrio de Belgrano.

La diligencia judicial estuvo a cargo de la fiscal subrogante Florencia Nocerez, especializada en violencia de género, y contó con la presencia del letrado particular de la joven, Roberto Herrera.

“Para nada. Sino, lo hubiese dicho, obviamente”, aseguró, al tiempo que remarcó: El problema nunca fue Facundo, no me hizo nada. Espero verlo pronto”. En esa misma línea, su defensor legal confirmó que ya solicitaron formalmente que se levante la restricción de acercamiento que actualmente pesa sobre el exdiputado.

Consultada sobre los baches en su memoria, la influencer admitió que recuerda «muy poco y nada» de la secuencia del martes. Relató que horas antes había concurrido a la cancha junto a Moyano y que, al regresar al departamento ubicado sobre la avenida Del Libertador, hizo un par de pedidos mediante una aplicación de delivery y mantuvo la lucidez hasta que se le «cruzaron los cables».

En un primer momento, los dichos de la víctima y los indicios preliminares motivaron al fiscal Julián Pistone a ordenar la detención de Facundo Moyano bajo la imputación de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Hasta la comisaría se había acercado incluso su hermano, el diputado nacional Hugo Moyano, para interiorizarse de la situación legal.

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