Tras el nuevo traspié del gobierno en el Senado, el canciller Pablo Quirno se sumó a las voces que desde loa Casa Rosada le reclaman a la vicepresidenta Victoria Villarruel dar un paso al costado. Como de costumbre Villarruel no se quedó callada, se le plantó a Quirno mientras la interna en el Gobierno se profundiza cada día más.
La titular del Senado, que por estos días ejerce estpa al frente del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei a Colombia, fue categórica: «Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí. Yo en todo momento tengo apego y respeto por las instituciones del país y la Constitución nacional; todo lo hago por amor a la patria».
Luego cuestionó el tono elegido por el canciller para criticarla. «El canciller creo que se ha excedido, y creo que estas palabras deberían ser dichas cara a cara, no para escandalizar a la población», afirmó.
Durante el intercambio con los periodistas frente ala Catedral Metropolitana donde paryicpó de una misa, la vicepresidenta también fue consultada por el mensaje que días atrás publicó en redes sociales, donde expresó su «genuina preocupación por su estado» y aludió a las «persecuciones imaginarias» que, según escribió, Milei replica «en la Argentina y en el exterior». Frente a la consulta sobre si ese comentario hacía referencia a la salud mental del Presidente, respondió de forma escueta: «No, yo no me refería a eso».
