En medio de la fuerte tensión diplomática entre Brasil y Argentina, el embajador regresa a la Argentina y la sede diplomática quedará temporalmente a cargo de María Emilia Cortés, jefa de la Cancillería, como encargada de negocios.
La salida de Daniel Raimondi se produce luego de que el gobierno de Brasil decidiera rebajar el nivel de su representación diplomática en la Argentina y mantener a su embajador, Julio Bitelli, fuera de Buenos Aires. El conflicto se profundizó a partir de los agravios del presidente argentino contra su par brasileño.
En este contexto, el embajador argentino se reunirá en las próximas horas con el canciller Pablo Quirno, según pudo saber TN. Aunque los dos países redujeron el nivel de representación, ninguno de los diplomáticos fue formalmente expulsado ni perdió sus credenciales y podrían regresar a sus puestos si en algún momento se produce una recomposición del vínculo.
Sin embargo, el escenario entre ambos gobiernos es de fuerte tensión. La expectativa que manejan fuentes diplomáticas es que la relación bilateral permanezca prácticamente congelada durante el proceso electoral brasileño, cuya primera vuelta está prevista para el 4 de octubre y una eventual segunda vuelta para el 25.
La situación también tiene implicancias prácticas para el vínculo entre ambos países. Si bien las embajadas continuarán operativas, la ausencia de los embajadores reduce los canales políticos de mayor jerarquía para abordar conflictos, acelerar negociaciones y sostener el diálogo bilateral.
