La polémica en torno al confuso episodio protagonizado por el dirigente gremial Facundo Moyano y su pareja, Candela Arizaga, sumó nuevos capítulos judiciales y mediáticos tras la filtración de conversaciones privadas y la declaración formal de la modelo en la Justicia.

“Te pido por favor que guardes mi honor y digas que te ayudé, que es la verdad. Y que claramente nadie me dio nada”, escribió el letrado, a lo que Arizaga respondió para llevarle tranquilidad: “Tranquilo, no van a decir eso, pero en caso de que sí, lo aclararé”.

Asimismo, el ciclo televisivo expuso un mensaje enviado por el padre de la joven al propio Storto el martes 4 de agosto por la tarde —horas después del incidente—, un intercambio que echa por tierra la teoría de que el letrado se había impuesto unilateralmente para asumir la defensa de la joven de 23 años.

En el plano estrictamente legal, Candela Arizaga se presentó el pasado jueves en la Unidad de Flagrancia Norte, ubicada en el barrio porteño de Saavedra. La indagatoria estuvo a cargo de la fiscal subrogante Florencia Nocerez, especializada en violencia de género.

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