SALTA (Redacción Voces Críticas) Julio San Millán asumió la presidencia del Partido Justicialista de Salta con un discurso centrado en la renovación, la unidad y la recuperación de la participación política. Frente a dirigentes y militantes, el nuevo titular partidario llamó a dejar atrás los proyectos individuales y planteó la necesidad de iniciar una nueva etapa dentro del justicialismo provincial.
“Este es el momento de marcar un punto de inflexión, dejando de lado los proyectos individuales y los protagonismos particulares para recuperar el verdadero sentido de la política: el servicio, el trabajo colectivo y la gestión”, expresó San Millán. En esa línea, reconoció la responsabilidad de la dirigencia frente al descreimiento social hacia la política y remarcó: “El justicialismo nació para servir a su pueblo y no para servirse de él”.
Uno de los ejes principales de su discurso fue el trasvasamiento generacional. San Millán retomó ese concepto de Juan Domingo Perón, aunque aclaró que no debe interpretarse únicamente en términos de edad. Propuso generar un encuentro entre dirigentes con experiencia y jóvenes capaces de incorporar nuevas ideas y formas de interpretar la realidad. “Solo uniendo la experiencia de unos con la capacidad innovadora de otros podremos renovar nuestro partido”, sostuvo.

El flamante presidente también propuso construir un “Partido Justicialista de puertas abiertas”, con mayor debate, formación y participación. Según expresó, el objetivo será recuperar al PJ como “la casa de todos”, donde las diferencias puedan discutirse “con respeto y madurez” y sin imponer pensamientos únicos. Además, remarcó que el partido debe trascender su función electoral para convertirse en una comunidad de valores, institucionalidad y propuestas.
Finalmente, San Millán realizó una convocatoria amplia a militantes, jóvenes, mujeres, trabajadores, sectores productivos, educadores, referentes de la cultura y también a quienes se alejaron del justicialismo. “Queremos reencontrarnos, escucharnos y construir juntos una nueva etapa”, afirmó. Al cerrar su discurso, reivindicó la vigencia del movimiento y aseguró que mientras exista “una injusticia que reparar, un trabajador cuyos derechos defender, un joven que necesite oportunidades y una comunidad que deba ser escuchada”, la causa justicialista continuará teniendo “plena vigencia y justificación histórica”.
