SALTA (Redacción Voces Críticas) El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a posicionarse en el escenario político nacional con un fuerte mensaje a favor del federalismo y dejó abierta la posibilidad de participar en la carrera presidencial de 2027. El mandatario planteó que el país necesita superar las históricas desigualdades entre las provincias y el poder central.
Sáenz cuestionó las deudas que Nación mantiene con el interior, tanto por obras pendientes como por desequilibrios estructurales que, según señaló, profundizaron durante décadas la distancia entre quienes viven cerca del puerto y quienes desarrollan sus actividades en las provincias. Frente a esa situación, remarcó que los gobernadores vienen sosteniendo estos reclamos desde hace tiempo.
Al analizar el escenario político, el mandatario sostuvo que los argentinos no quieren regresar al pasado, pero tampoco están plenamente conformes con el presente. En esa línea, consideró que todavía no existe una oposición claramente definida y planteó la posibilidad de que aparezcan nuevas figuras capaces de construir una alternativa.

“Outsider o algún político con sentido común, con criterio y que entienda que el fundamentalismo ni de un lado ni del otro sirve”, expresó Sáenz. También sostuvo que las decisiones políticas deben tomarse pensando en la gente, incluso cuando impliquen apartarse de posiciones personales o partidarias.
Respecto de su propio posicionamiento, el gobernador se definió como “dialoguista” y explicó que acompaña aquellas medidas que considera positivas, pero también marca límites cuando entiende que una decisión puede perjudicar a Salta. “Siempre con respeto, con humildad y escuchando”, señaló.
Consultado directamente sobre una eventual candidatura presidencial, Sáenz evitó una definición personalista, aunque tampoco cerró la puerta. “Yo dejo todo en manos de Dios y los gobernadores son los que pueden determinar en su momento quién de ellos los representa mejor; acá no hay personalismo”, afirmó. Y fue contundente al señalar que “el candidato tiene que nacer del consenso”, consolidando así una idea que viene repitiendo: cualquier construcción nacional deberá surgir de una mirada federal y del acuerdo entre las provincias.
