El oficialismo percibe un viraje en el clima político y busca aprovecharlo para reinstalar en el Senado el debate sobre la eliminación de las PASO. Sin embargo, el intento choca con la falta de consenso entre los bloques aliados, que en las últimas sesiones comenzaron a reclamar definiciones más concretas sobre la agenda legislativa.

Ante la situación, Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista, tomó la palabra para aclarar los planes del Gobierno. La senadora adelantó que retomarán el tratamiento de la reforma electoral en comisiones dentro de dos semanas, e incorporarán los proyectos de Ficha Limpia. «Tienen mi palabra», aseguró. Pero sus declaraciones generaron gestos y miradas entre los senadores de otros bloques, al punto que un grupo de radicales se reunió alrededor de su presidente, Eduardo Vischi, y la titular del cuerpo, Victoria Villarruel, debió frenar la sesión para pedirles que conversaran fuera del recinto.

En los bloques interpretaron que la respuesta de Bullrich buscó evitar que pareciera que el oficialismo elude el debate de Ficha Limpia, más que anunciar un cambio real en las negociaciones. «Ofrecieron colectoras y no funcionó, ahora no hay nada nuevo», confió un senador dialoguista, y un vocero oficialista ratificó que todavía no están discutiendo el tema centralmente.

Tras la sesión, Bullrich abrió una puerta al señalar que daba lo mismo «la eliminación o la suspensión» de las PASO, porque el debate se centra en el costo de las primarias. Pero ese camino intermedio tampoco convence: Mauricio Macri no quiere allanarle el terreno al Gobierno sin un acuerdo previo con La Libertad Avanza, algo que aún no ocurre.

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