SALTA (Por Franco Alvarado para Voces Críticas) Había una vez un militante de La Libertad Avanza llamado Gustavo Pantaleón, a quien le prometieron una candidatura a cambio de aportar 15 mil dólares, que le habría entregado al “amarillo” Alfredo Olmedo. Todo parece que iba bien hasta que apareció la inefable Emilia Orozco y lo bajó de la lista por “panzón” y “fiero” (sic). Es que, como buena libertaria, la Orozco debe sentir que es “estéticamente superior”. En fin.
La cosa es que hay derrotas políticas que dejan una enseñanza. Otras dejan un papelón. Y algunas, con un poco de suerte, dejan además una historia que merece ser contada, porque, al final, parece que en ese espacio político “todo es cuento”.
Pero cuando uno cree que ya lo ha visto todo, aparece uno que funge como senador —Roque Cornejo— y, según se comenta, sería conocido en los corrillos políticos como “Coquito”, que acaba de protagonizar una de esas escenas que la política salteña suele regalar y que son propias de un sainete del circo criollo.
Pero ahora se exhuma nuevamente el episodio del “Panza” Pantaleón, que promete bastante más salsa porque conecta aquella denuncia pública del ex titular de ANSES, quien, al explicar públicamente los motivos de su raje, señaló que había pactado la entrega de 15 mil dólares para ser candidato con Alfredo Olmedo.
Un par de personajes de LLA se ocupaban de seguir a Pantaleón para solicitarle un dinero; uno de ellos era “Coquito” Cornejo, de donde, además de “maleducado” —como dijo Sáenz—, aparentemente su trabajo en las horas libres habría sido el de valijero.
El resultado del cuento con final abierto no es menor y conviene aclararlo porque aquí no estamos hablando de caramelos perdidos en el recreo. Estamos hablando de una acusación que involucra dinero, candidaturas y dirigentes políticos. Por lo tanto, corresponde que quienes aparecen mencionados expliquen qué ocurrió.
Porque si Pantaleón entregó efectivamente 15 mil dólares, ¿a quién se los entregó? Si el acuerdo fue con Olmedo, ¿por qué aparece Cornejo reclamando o gestionando el dinero? ¿Existe algún recibo, comprobante, mensaje o testigo? ¿Quién administró ese dinero?
Son preguntas bastante sencillas, pero, al parecer, dentro de LLA sería bastante complicado responderlas.
