SALTA (Redacción Voces Críticas) Miguel Nanni salió al cruce de los cuestionamientos que acompañaron su designación al frente de la Auditoría General de la Provincia de Salta y defendió tanto su formación profesional como el origen institucional de su nombramiento. “Yo no entré por amigo”, afirmó al rechazar la idea de que su incorporación al organismo haya sido producto de una concesión política.
El dirigente radical explicó que la Constitución provincial habilita tanto a abogados como a contadores para integrar la Auditoría y remarcó que cuenta con formación de posgrado vinculada con el cargo. Según detalló, posee dos maestrías, una en Derecho Empresarial y otra en Políticas Públicas, además de estudios en materia tributaria.
Nanni también respondió a quienes cuestionaron que un abogado pueda encabezar un organismo de estas características. En ese sentido, destacó el perfil profesional de la institución y la definió como un “cuerpo de élite”, integrado mayoritariamente por especialistas con alta preparación técnica.

Uno de los puntos centrales de su defensa estuvo relacionado con el lugar de la oposición dentro del esquema de control. Nanni sostuvo que su designación no debe interpretarse como un gesto del oficialismo, sino como “un derecho de la minoría también poder controlar las cuentas públicas”. Recordó además que fue propuesto por la diputada Soledad Farfán, presidenta de la Unión Cívica Radical.
El nuevo titular de la Auditoría explicó que el diseño institucional salteño exige que exista representación opositora dentro del organismo, aunque no necesariamente proveniente de la primera minoría. Según señaló, la Constitución busca garantizar control político diverso, pero una vez dentro del organismo sus integrantes deben desprenderse de sus pertenencias partidarias.
En ese punto, Nanni fue categórico: “Una vez que entrás a la Auditoría no te podés regir por criterios opositorios u oficialistas. Tenés que regirte por criterios independientes, objetivos”. Así, intentó marcar distancia entre su trayectoria política y la función técnica que ahora deberá ejercer al controlar las cuentas públicas de la Provincia.
