SALTA (Por Franco Alvarado para Voces Críticas) Debe reconocerse que el intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, es un adelantado a su tiempo porque es el primero en haber convertido a su municipio en una sucursal de Silicon Valley; allí hay empleados virtuales, gastos en el metaverso y un intendente que funciona como un holograma, mientras la ciudad funciona en modo supervivencia.

En esta era digital hay municipios que administran ciudades y otros que administran redes sociales.

Y después están aquellos que parecen haber descubierto una categoría superadora: el municipio virtual, ese maravilloso lugar donde las calles están impecables, los servicios funcionan, el intendente está siempre presente y todo marcha tan maravillosamente que uno solo tiene que mirar una pantalla para comprobarlo.

Porque, según las últimas denuncias formuladas públicamente por una concejal de Tartagal, existiría una suerte de “arsenal audiovisual” preparado para sostener la presencia del jefe comunal mientras este se encuentra ausente. Filmaciones, spots y publicaciones previamente elaboradas permitirían mantener la actividad en las redes como si el funcionario estuviera allí, trabajando denodadamente.

Una verdadera maravilla de la tecnología.

Ya no sería necesario que el intendente esté en la ciudad: alcanza con que esté en Instagram.

El secretario de Obras Públicas podría ser reemplazado por una animación en 3D con casco amarillo, mientras el secretario de Hacienda podría aparecer virtualmente firmando balances.

Para las inauguraciones bastaría con un holograma del intendente cortando cintas, mientras una voz en off anuncia: “Esta gestión sigue transformando la ciudad”. Todo muy moderno, excepto que el único inconveniente es que la realidad todavía no funciona con inteligencia artificial. Y ahí empiezan los problemas.

Porque mientras las redes pueden mostrar una ciudad prolija y un gobierno omnipresente, los vecinos siguen necesitando algo bastante más antiguo y menos sofisticado: agua, transporte, servicios, respuestas y funcionarios que atiendan los problemas cuando aparecen.

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