SALTA (Redacción Voces Críticas) El fiscal Armando Cazón advirtió sobre la presunta actuación de bandas binacionales dedicadas al robo de vehículos en la frontera entre Salta y Bolivia. Frente a esa situación, propuso promover la instalación voluntaria de dispositivos GPS en motos y camionetas y reclamó la implementación de un sistema 911 en Salvador Mazza para agilizar la respuesta de las fuerzas de seguridad.

Cazón intervino en la investigación por el robo de la camioneta del intendente de Salvador Mazza, Gustavo Subelza, que fue recuperada en Bolivia el 8 de septiembre. En esa causa se investiga la posible participación de una banda que opera a ambos lados de la frontera. Según la información difundida, se esperaba que el vehículo fuera trasladado de regreso a la Argentina en los días siguientes.

Según Cazón, el problema es especialmente complejo en el caso de las motocicletas, que pueden circular por pasos alternativos. También mencionó otra camioneta que continuaba siendo buscada y sostuvo que, de acuerdo con integrantes de la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos de Bolivia, un dispositivo de rastreo podría haber facilitado su localización casi en tiempo real.

Cazón estimó que, al momento de la entrevista, instalar un GPS costaba entre $50.000 y $100.000. Consideró que el gasto podría resultar útil frente al valor de una moto o una camioneta, tanto para intentar recuperar un vehículo robado como para aportar información a una investigación.

El fiscal planteó que la medida no sea obligatoria y que cada propietario pueda elegir dónde colocar el dispositivo y quién lo instale. A su entender, esa decisión permitiría mantener el control sobre la ubicación del equipo y el manejo de los datos. También consideró que el rastreo podría tener un efecto disuasorio si quienes intentan robar un vehículo desconocen dónde está instalado.

Voces Críticas