Argentina (Redacción Voces Críticas) La aplicación de aranceles sobre medicamentos importados volvió a generar preocupación por el costo de tratamientos e insumos de alta complejidad. Desde el 1° de septiembre rige la Disposición 5461/2026 de ANMAT, que actualizó el esquema correspondiente a especialidades medicinales y productos médicos provenientes del exterior.

La normativa mantiene escalas calculadas sobre el valor de la mercadería y estableció topes máximos de $12 millones para importaciones de especialidades medicinales y $5 millones para productos médicos. Según ANMAT, el objetivo de la modificación fue adecuar los trámites de comercio exterior y limitar el monto máximo que puede cobrarse en operaciones de mayor valor.

La situación de los medicamentos importados despertó inquietud especialmente en torno a pacientes que necesitan terapias de alto costo o insumos que no se fabrican en Argentina. La preocupación surgió ante la posibilidad de que los mayores costos administrativos de las importaciones empresariales terminen trasladándose a financiadores del sistema de salud o al precio final de determinados productos.

Sin embargo, ANMAT aclaró posteriormente que estos aranceles se aplican a operaciones comerciales realizadas por personas jurídicas, como laboratorios, droguerías y empresas importadoras, y sostuvo que las personas con Certificado Único de Discapacidad no están alcanzadas directamente por esos pagos en sus trámites individuales. También negó que existan gestiones de pacientes paralizadas por la nueva disposición.

De esta manera, el debate en torno a los medicamentos importados se concentra ahora en si los cargos aplicados a empresas pueden terminar repercutiendo indirectamente sobre los costos del sistema. La disposición está vigente desde septiembre, mientras que ANMAT sostiene que la modificación no elimina las franquicias destinadas a personas con discapacidad ni impone el arancel comercial directamente sobre los pacientes.

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