Salta (Redacción Voces Críticas) El Gobierno nacional salió a defender el funcionamiento del Plan Güemes tras las críticas surgidas por los últimos procedimientos en la frontera con Bolivia. El subsecretario de Intervención Federal, Martín Culatto, respaldó el accionar de las fuerzas federales y sostuvo que el objetivo continúa siendo reducir el ingreso ilegal de mercadería y combatir otros delitos fronterizos.
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con el denominado bagayeo. Culatto planteó que debe producirse un “cambio cultural” en la zona y sostuvo que el contrabando “es un delito y no es un trabajo”. Al mismo tiempo, reconoció que transformar la dinámica económica de la frontera requiere un proceso y la generación de alternativas laborales formales.
El funcionario del Gobierno nacional también se refirió a los recientes enfrentamientos entre efectivos de Prefectura y personas dedicadas al traslado de mercadería en Aguas Blancas. Defendió los controles, aunque afirmó que las fuerzas deben recurrir al uso mínimo necesario de la fuerza durante los procedimientos.
Las declaraciones llegaron después de los cuestionamientos del interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, quien afirmó que el Plan Güemes perdió presencia y señaló que la actividad fronteriza tiene un fuerte componente social y económico. Culatto rechazó esa interpretación y aseguró que los controles sobre personas, vehículos e incautaciones aumentaron.
Desde el Gobierno nacional también descartaron que la respuesta al problema pase por programas de empleo y señalaron que la alternativa debería ser la creación de trabajo formal vinculado al desarrollo productivo. Culatto remarcó que Nación y Provincia deberán avanzar de manera coordinada para generar esas condiciones.
