Salta (Redacción Voces Críticas) El «dieselazo» boliviano comenzó a generar preocupación en el norte de Salta, donde la actividad comercial mantiene una estrecha relación con las localidades del país vecino. La eliminación del subsidio al combustible, dispuesta por el gobierno de Rodrigo Paz, provocó medidas de protesta del transporte pesado y abrió interrogantes sobre los costos de los fletes y el abastecimiento en la frontera.
El incremento del diésel fue considerable. En noviembre de 2025, el litro subsidiado costaba 3,72 bolivianos. En diciembre pasó a 9,80 y, tras una etapa de tarifas diferenciadas para grandes consumidores, el Gobierno estableció el 18 de septiembre un precio general inicial de 17,95 bolivianos. La suba acumulada respecto del valor de noviembre alcanza aproximadamente el 382%.

El dirigente aclaró que los cruces internacionales entre Bermejo y Aguas Blancas continúan habilitados y sin cortes de ruta confirmados. Sin embargo, señaló que la huelga y el quite de colaboración anunciados por sectores del transporte mantienen un escenario incierto. “Si bien hoy la operatoria en los puentes es normal, la situación para los próximos días se perfila sumamente inestable”, expresó.
El impacto también comienza a reflejarse en el comercio fronterizo. Según Sánchez, los artículos de primera necesidad registraron aumentos progresivos durante los últimos días, mientras que disminuyó el movimiento habitual de compradores argentinos. A ello se suma la fluctuación cambiaria, con un dólar que, de acuerdo con su descripción, rondó los nueve bolivianos.
