La policía detuvo este jueves al fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca; al fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, y al exministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, tras ser acusados de presuntos vínculos con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.

Días atrás, Mariaca había declarado que, frente a las presiones ejercidas por el gobierno boliviano, “no retrocederé ni un centímetro de las investigaciones que corresponden a mi gestión”. Se refería al proceso contra el argentino, asesor personal del presidente Rodrigo Paz.

Las aprehensiones de los funcionarios se produjeron horas después de que se difundiera un video grabado durante la captura de Marset, el pasado 13 de marzo en Santa Cruz, en el que el narcotraficante menciona a Mariaca, Del Castillo y al capitán Rubén Aparicio, a quienes habría pagado hasta US$500.000 dólares para permanecer en Bolivia y no ser extraditado a los Estados Unidos.

Washington acusa a Mariaca de presunta corrupción vinculada con la protección de actividades de narcotráfico, señalamientos que el fiscal rechazó. Y el gobierno boliviano vincula a Mariaca y los otros detenidos con una presunta estructura criminal al interior del Ministerio Público, dedicada a proteger y beneficiar del tráfico de sustancias controladas, en una operación que alcanzó también a otros funcionarios.

Minuto Uno