Argentina (Redacción Voces Críticas) El Gobierno nacional aceleró las negociaciones para intentar suspender las PASO en las elecciones de 2027 y pretende conseguir la media sanción del proyecto en el Senado antes de que termine octubre. La estrategia combina acuerdos con gobernadores radicales y conversaciones particulares con mandatarios del Norte, entre ellos Gustavo Sáenz.
La Libertad Avanza necesita reunir 37 votos en la Cámara alta y apuesta inicialmente a los gobernadores Juan Pablo Valdés, Carlos Sadir, Maximiliano Pullaro, Leandro Zdero y Alfredo Cornejo. En la Casa Rosada estiman que ese grupo podría contribuir con siete u ocho respaldos, aunque el entendimiento todavía no está cerrado.
Dentro del radicalismo tampoco existe una postura idéntica. Algunos mandatarios aceptarían suspender nuevamente las PASO para 2027, pero mantienen reparos frente a una eliminación definitiva. Esa diferencia llevó al Gobierno nacional a concentrarse, por ahora, en el punto de coincidencia: sacar las primarias del próximo calendario electoral.

La negociación tomó impulso luego de la Argentina Week realizada en París, donde varios gobernadores mantuvieron conversaciones con funcionarios nacionales. El Presupuesto 2027, las obras, los recursos provinciales y la reforma política forman parte de una discusión más amplia entre Nación y los mandatarios.
En ese escenario aparece Gustavo Sáenz. El Gobierno nacional considera especialmente importantes las conversaciones con el salteño, Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Hugo Passalacqua. A diferencia del esquema conjunto con los gobernadores radicales, la intención es negociar individualmente con cada uno según las necesidades y reclamos de sus provincias.
La posición política de Sáenz sobre las PASO, además, ya fue expresada públicamente. Meses atrás respaldó su eliminación a nivel nacional y recordó que Salta avanzó anteriormente en ese sentido. Por eso, su peso en la negociación no estaría tanto en convencerlo sobre la reforma, sino en la capacidad de incidir sobre legisladores propios o aliados y en los acuerdos que pueda alcanzar con el Gobierno nacional.
La Casa Rosada considera octubre un mes decisivo para intentar ordenar los votos. Si consigue transformar el respaldo político de los gobernadores en apoyos concretos dentro del Senado, el Gobierno nacional buscará avanzar primero con la suspensión de las PASO y dejar para otra instancia la discusión sobre una eventual eliminación definitiva.
