Salta (Redacción Voces Críticas) Carlos “Conejo” Martínez, exintendente de Aguas Blancas, permanece prófugo después de escapar el sábado cuando las fuerzas federales se disponían a detenerlo. La coincidencia temporal despertó una fuerte sospecha entre los investigadores: que alguien pudo haberle anticipado información sobre el procedimiento, aunque esa posible filtración todavía no fue confirmada.

La investigación federal ubica al exjefe comunal como presunto líder de una organización que habría introducido en el circuito legal dinero proveniente del narcotráfico. El expediente es impulsado por la Procuraduría de Narcotráfico y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos luego de cerca de dos años de pesquisas.

Este martes, el juez federal de Orán, Gustavo Montoya, encabezó durante aproximadamente seis horas la audiencia de imputación. Después de escuchar a las partes, ordenó prisión preventiva efectiva para siete de los acusados y estableció un plazo de seis meses para que la Fiscalía complete la investigación.

Entre las personas imputadas aparecen un hijo y una hija de Carlos “Conejo” Martínez, su exesposa y su actual pareja. La hipótesis fiscal sostiene que los acusados habrían integrado una asociación ilícita destinada a colocar fondos de presunto origen ilícito dentro de actividades y operaciones de apariencia legal.

La investigación también alcanzó a dos contadores, quienes, según la acusación, habrían utilizado sus conocimientos profesionales para bancarizar dinero e incorporar bienes al circuito financiero. Durante los procedimientos fueron secuestrados 35 teléfonos celulares, computadoras, notebooks y pendrives que ahora serán sometidos a peritajes.

El exintendente ya contaba con un antecedente penal reciente. En diciembre de 2025 fue condenado, en una causa provincial diferente, a un año y dos meses de prisión efectiva y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos por violación de secretos y entorpecimiento de acto funcional. Cumplió esa pena bajo modalidad domiciliaria y, al momento del nuevo operativo, la condena ya había finalizado.

En aquel juicio abreviado, Carlos “Conejo” Martínez admitió haber accedido y compartido información confidencial vinculada con la investigación por el asesinato de su hermano, César “Oreja” Martínez, además de haber realizado maniobras para entorpecer las pesquisas. Ese expediente no debe confundirse con la actual causa federal, en la que ahora permanece prófugo y es buscado por orden judicial.

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