Durante una sesión en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, el legislador porteño Leandro Santoro brindó un contundente discurso en el que cruzó con dureza los discursos estigmatizantes y la violencia ejercida contra la comunidad LGBT y las minorías.
La intervención se da en un contexto de creciente preocupación por hechos de violencia reciente —como la agresión sufrida por chicas trans en los bosques de Palermo— y puso bajo la lupa el rol activo que debe asumir el Estado frente a las desigualdades estructurales.
En uno de los pasajes centrales de su alocución, Santoro cuestionó la romantización del individualismo extremo y remarcó que las libertades individuales quedan vacías de contenido cuando no hay piso material que las sostenga.
En esa línea, enfatizó: «Idealizamos a los poderosos y culpabilizamos a los débiles. Pasa siempre, fija. Incluso en la Ciudad de Buenos Aires hemos llegado a tener casos de grupos de pibes que atentaron contra la vida de personas en situación de calle, cagándose de risa […] Es la misma idea de que la culpa de los problemas los tienen los pobres, los tienen las minorías, los tienen los excluidos, los tienen los subordinados, y que una sociedad que progresa es una sociedad que tiene como héroes a los héroes del mercado».
