SALTA (Redacción Voces Críticas) El dirigente salteño Ricardo Villada fue designado como interventor judicial del Partido Justicialista de Jujuy y tendrá un plazo de 180 días para normalizar la vida institucional del espacio, en medio de una profunda crisis interna.
La misión de Ricardo Villada apunta a un objetivo central: convocar a elecciones internas que permitan devolverle legitimidad al partido. Según trascendió, la intención es garantizar condiciones de “juego limpio” entre los distintos sectores y terminar con años de conflictos, disputas y decisiones cuestionadas.
El escenario que recibe no es sencillo. El PJ jujeño permanece intervenido desde 2023, con reiteradas postergaciones electorales y un fuerte deterioro institucional. Un fallo del juez federal Esteban Hansen fue contundente al describir irregularidades en el funcionamiento del partido, incluyendo sanciones a afiliados sin garantías y obstáculos para la competencia interna.

En ese contexto, la figura de Ricardo Villada, ajena al PJ jujeño e incluso no afiliada al partido, aparece como una apuesta a un perfil técnico y neutral que pueda mediar entre los distintos sectores políticos y encauzar el proceso sin favorecer a ninguna línea interna.
La intervención también encendió alertas en Salta, donde el PJ atraviesa una situación similar. Con este antecedente judicial, crece la presión para avanzar en procesos internos y evitar que la falta de normalización termine afectando la participación electoral del partido en el corto plazo.
