SALTA (Redacción Voces Críticas) La caída de la coparticipación encendió las alarmas en los municipios salteños, donde advierten que el desfasaje entre ingresos y gastos comienza a poner en jaque el funcionamiento de las comunas.
El intendente de San Ramón de la Nueva Orán, Baltasar Lara Gros, fue contundente al describir el escenario actual: explicó que los fondos recibidos en concepto de coparticipación apenas crecieron un 7% en los primeros meses del año, mientras que los costos operativos aumentaron alrededor de un 40%.
El jefe comunal detalló que gran parte del presupuesto municipal se destina al pago de salarios, que representa cerca del 50% del gasto total. A esto se suman aumentos en combustible, insumos y servicios, lo que agrava aún más la brecha financiera.

En este contexto, la coparticipación se vuelve insuficiente para sostener el funcionamiento básico del Estado local, lo que obliga a los municipios a priorizar gastos esenciales y deja en riesgo la continuidad de algunos servicios públicos.
Lara Gros advirtió que, de mantenerse esta tendencia, podrían verse afectados servicios como la recolección de residuos o el alumbrado público. Además, reclamó una revisión del esquema impositivo nacional, señalando que existen tributos que no son coparticipables y quedan en manos de Nación.
