SALTA (Redacción Voces Críticas) En medio de la caída de ingresos por coparticipación, el Gobierno provincial avanzó con un plan de austeridad que incluye el congelamiento salarial de funcionarios políticos y que permitiría un ahorro estimado de 2.000 millones de pesos.

La vocera oficial, Paula Benavides, confirmó que la medida alcanza exclusivamente a cargos políticos y no impacta en trabajadores de planta permanente ni transitoria. Según explicó, el objetivo es ordenar las cuentas públicas sin trasladar el ajuste a los sectores más vulnerables.

En ese sentido, Benavides detalló que el ahorro surge de no vincular los salarios de funcionarios a las paritarias, lo que evita incrementos automáticos. De esta manera, el esquema de contención del gasto público busca amortiguar el impacto de la caída de recursos nacionales.

La funcionaria remarcó que, pese al contexto económico adverso, la Provincia mantendrá la inversión en áreas clave como salud, educación y seguridad, que concentran cerca del 80% del presupuesto total.

El plan de austeridad se enmarca en una estrategia más amplia impulsada por el gobernador Gustavo Sáenz, quien busca equilibrar las finanzas provinciales sin afectar servicios esenciales en un escenario de fuerte presión económica.

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