SALTA (Redacción Voces Críticas) Este miércoles se cerró una etapa clave para la salud pública salteña con la finalización de la intervención en el Instituto Provincial de Salud (IPS). En este nuevo escenario, Martín Baccaro retomó las riendas del organismo y, sin vueltas, puso sobre la mesa el diagnóstico de una situación crítica: el desequilibrio financiero.
En diálogo con Aries, Baccaro fue directo al hueso sobre el origen del problema que arrastra la institución. “El inconveniente de base es que se gasta por encima de lo que ingresa. No hay otra vuelta, esa es la única manera en la que se termina generando deuda”, explicó el flamante presidente.
Baccaro describió al IPS como un engranaje intermedio entre los médicos y los afiliados (un «tercero pagador»). El conflicto surge cuando la demanda médica supera la capacidad de la billetera estatal: muchas veces las prestaciones se autorizan bajo criterios puramente profesionales, pero el Instituto luego se encuentra con que no tiene los recursos suficientes para cubrir esos costos.
El titular del organismo aclaró que el rojo en las cuentas no es un fenómeno aislado de la provincia, sino un mal sistémico que afecta a la mayoría de las obras sociales estatales de Argentina.
“Si miramos las 24 obras sociales provinciales del país, apenas tres deben estar en equilibrio financiero. Todas las demás están operando con déficit”, reveló Baccaro.
Con este panorama, la gestión de Baccaro arranca con la difícil tarea de ordenar los números en un contexto de alta inflación médica y una demanda de servicios que no para de crecer, buscando evitar que el desfasaje financiero ponga en riesgo las coberturas básicas de los salteños. Informa Voces Críticas
