La interna dentro del Poder Ejecutivo sumó un nuevo y explosivo capítulo este martes. Luego de su sorpresiva ausencia en la misa homenaje al papa Francisco en la Basílica de Luján, la vicepresidenta Victoria Villarruel rompió el silencio con declaraciones que exponen, una vez más, la distancia que la separa de los principales funcionarios de Javier Milei.

En declaraciones televisivas, la titular del Senado fue lapidaria al justificar por qué decidió no asistir al evento central que reunió a buena parte del arco político nacional, incluyendo a miembros del propio Gabinete libertario, como Manuel Adorni, y al gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

«Me pareció que la ceremonia tenía un contenido que no era el del recuerdo al Papa. Era una ceremonia en la que estaba la casta política, lo peor de la casta política», sentenció Villarruel.

Al ser consultada sobre si dentro de esa definición de «casta» incluía a los ministros y funcionarios del Gobierno de Milei que sí asistieron, la vicepresidenta prefirió la ambigüedad, aunque sin retractarse. «No quiero puntualizar. Pero estaba la casta política y en eso soy coherente con mis creencias», aportó.

Minuto Uno