SALTA (Redacción Voces Críticas) El Concejo Deliberante de San Lorenzo resolvió la destitución de Aldo Gonza en una sesión extraordinaria, tras su reciente condena por delitos contra la administración pública. La decisión se tomó a poco más de un mes del fallo judicial que lo encontró culpable como partícipe necesario en un caso de peculado.
El ahora exconcejal había recibido una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, junto con la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos. A pesar de esa condena, continuó desempeñando funciones en el Concejo hasta que se avanzó con su remoción.
La votación del cuerpo legislativo se basó en el criterio de inhabilidad moral, una figura que permite apartar a funcionarios cuando su situación judicial compromete la función pública. De esta manera, se puso fin a su continuidad institucional en medio de la polémica.

Aldo Gonza fue condenado junto a su hermano, el exintendente Ernesto “Kila” Gonza, quien recibió una pena más severa en el mismo expediente. Ambos fueron investigados por maniobras vinculadas a delitos contra la administración pública en San Lorenzo.
El caso generó fuerte repercusión en el ámbito político local y se suma a otros antecedentes recientes que reavivan el debate sobre la transparencia y la responsabilidad en la función pública. La destitución marca un nuevo capítulo en una causa que impactó de lleno en la dirigencia de la localidad.
