SALTA (Redacción Voces Críticas) A más de dos meses de realizada la Serenata a Cafayate 2026, la gestión de la intendenta Rita Guevara sigue sin poder presentar el balance económico del evento, uno de los más convocantes y emblemáticos del norte argentino.
El plazo original para la rendición vencía el pasado 28 de abril, pero desde el Ejecutivo municipal solicitaron una prórroga y ahora aseguran que el informe recién estaría listo a mediados de mayo. La explicación oficial apunta a la falta de datos completos vinculados a pagos con tarjetas y aportes de sponsors.
Sin embargo, la demora no pasó desapercibida y comenzó a generar cuestionamientos en distintos sectores. La Serenata no es un evento menor: mueve millones de pesos, implica contrataciones de artistas de renombre y requiere una logística de gran escala. Por eso, la falta de rendición en tiempo y forma despierta dudas sobre la gestión de los recursos.

Desde el entorno de la intendenta intentaron llevar tranquilidad al asegurar que, según datos preliminares, el evento habría cerrado con superávit, es decir, con ingresos suficientes para cubrir los costos de infraestructura y espectáculos. Pero hasta el momento, no hay cifras oficiales ni documentación respaldatoria que lo confirme.
En ese contexto, crece el malestar por lo que muchos consideran una falta de previsión y de orden administrativo en una de las principales obligaciones del municipio: rendir cuentas claras sobre el uso de fondos públicos.
La situación también abre interrogantes políticos. La Serenata es, además de un evento cultural, una vidriera de gestión. Y en ese escenario, la demora en el balance deja expuesta a la intendenta en un tema sensible como la transparencia.

Mientras tanto, Cafayate sigue esperando números concretos. Y con el correr de los días, lo que comenzó como un retraso técnico empieza a transformarse en un problema político para la gestión de Rita Guevara.
