La Cámara de Diputados de la Nación aprobó un dictamen clave para avanzar con una de las reformas más polémicas del país: la baja de la edad de imputabilidad.
¿Qué propone la iniciativa? Que adolescentes desde los 14 años puedan ser juzgados y condenados si cometen delitos graves, como homicidios o violaciones, y puedan recibir penas de hasta 15 años de prisión. Actualmente, la edad mínima para ser imputado penalmente en Argentina es de 16 años.
“Es simple: si tenés edad para matar o violar, también tenés edad para afrontar las consecuencias y terminar preso”, afirmó el secretario de Justicia, Sebastián Amerio, quien celebró el avance del proyecto en el Congreso.
Ahora, el debate pasa al recinto, donde se definirá si finalmente se aprueba este cambio en la ley penal juvenil, que ya genera fuertes discusiones en todo el país.