Después de una espera de más de dos años, los alumnos de la Escuela Dr. Joaquín Castellanos (N.º 4643), ubicada en el barrio Tres Cerritos, retomaron las clases en su edificio completamente renovado. Sin embargo, la reapertura se dio en un contexto marcado por el conflicto docente: sólo 4 de los 13 docentes de la institución asistieron a trabajar, ya que la mayoría adhirió al paro provincial en rechazo a la propuesta salarial del 10,5%.
Durante el proceso de remodelación, los estudiantes cursaron sus clases en espacios provisorios, como la iglesia Medalla Milagrosa y la Escuela 20 de Febrero. Hoy, la comunidad educativa celebra el regreso al edificio original, aunque con personal reducido.
Las obras incluyeron la construcción de dos aulas comunes, una biblioteca, aula taller, depósitos, cocina equipada, área de gobierno, baños, dirección de idiomas, galería de vinculación, cisterna, tanque elevado y patios. También se refuncionalizó el nivel inicial y se realizaron tareas de mejora en cubiertas, instalación eléctrica, carpintería, desagües pluviales y veredas exteriores. Además, se incorporaron cámaras de vigilancia para reforzar la seguridad del establecimiento.
Marisa Quispe, directora del colegio, expresó su satisfacción por la culminación de las obras: “Estamos de vuelta en la escuela. Fue mucha la espera de los papás, los niños y toda la comunidad, pero finalmente estamos en el nuevo edificio”.
A pesar del conflicto gremial, la reapertura representa un avance importante para la comunidad escolar, que ahora cuenta con un espacio más moderno, seguro y adecuado para el desarrollo de las actividades educativas.