SALTA (Redacción Voces Críticas) La crisis política que atraviesa el concejal libertario Maximiliano Casasola sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, luego de que presentara formalmente un pedido de licencia sin goce de sueldo por el plazo de dos meses en el Concejo Deliberante de Salta.
La solicitud será tratada durante la sesión prevista para este miércoles, pero rápidamente generó sospechas dentro del ámbito político debido al contexto en el que fue presentada. El movimiento llegó justo cuando la Comisión de Juicio Político y Disciplina se preparaba para avanzar con definiciones vinculadas a las denuncias que pesan sobre el edil.
Casasola se encuentra bajo investigación judicial tras una denuncia por violencia de género y acoso presentada por su expareja, con quien mantuvo una relación durante más de diez años. Desde que el caso tomó estado público, el expediente comenzó a escalar también dentro del Concejo Deliberante.

En las últimas semanas, la Comisión de Juicio Político había solicitado información a la Justicia, convocó a la denunciante y recibió posteriormente el descargo del propio concejal. Según trascendió, esta semana podía producirse un avance concreto respecto a posibles sanciones o incluso sobre el inicio formal de un proceso de juicio político.
Sin embargo, el pedido de licencia alteró completamente el escenario político e institucional. Ahora los concejales deberán resolver primero si aceptan o rechazan la licencia solicitada y luego analizar cómo continuará el tratamiento disciplinario contra Casasola.
En los pasillos del Concejo ya existen sectores que interpretan la decisión como una maniobra para ganar tiempo y bajar la tensión política generada por las acusaciones. El caso además provocó incomodidad dentro de La Libertad Avanza y entre distintos bloques, debido a la sensibilidad pública que generan las denuncias vinculadas a violencia de género.
