SALTA (Redacción Voces Críticas) A pocos días de que se apaguen los ecos de una nueva edición del festival más importante de Salta, la intendenta de Cafayate, Rita Guevara, puso sobre la mesa una problemática histórica que afecta directamente al futuro de la Serenata: la propiedad de la tierra donde se realiza el evento desde 1976.
En declaraciones recientes, la jefa comunal despejó dudas sobre un posible cambio de locación, asegurando la continuidad en el lugar de siempre, aunque lanzó una fuerte advertencia sobre el costo económico y el riesgo legal que implica sostener la sede actual.
Guevara detalló que el terreno de la Bodega Encantada no es una unidad, sino que está fragmentado en tres partes con distintos dueños. Esta situación obliga al municipio a una ingeniería administrativa compleja cada año:
La intendenta remarcó lo insólito de la situación tras medio siglo de historia: “Hace 50 años que lo usamos y todavía no es nuestro”, subrayó, evidenciando el estancamiento de las gestiones durante décadas.
