SALTA (Redacción Voces Críticas) La crisis económica que atraviesa el país volvió a mostrar su cara más compleja este miércoles en el macrocentro salteño. En las inmediaciones del Mercado San Miguel, la tensión escaló rápidamente cuando un grupo de vendedores informales intentó asentarse en las veredas de la intersección de avenida San Martín e Ituzaingó, desatando el rechazo tanto de comerciantes establecidos como de los propios manteros que ya operan en la zona.
Ante el avance de los nuevos puestos callejeros, efectivos de la Policía de Salta y personal de la Dirección de Control Municipal desplegaron un operativo para frenar la ocupación de la vía pública. El objetivo de las autoridades fue evitar que el asentamiento se consolidara, en un área donde el tránsito peatonal ya se encuentra severamente afectado.
Uno de los puntos más llamativos de la jornada fue el enfrentamiento entre los mismos trabajadores informales. Quienes ya ocupan espacios en el sector desde hace tiempo se opusieron tajantemente al arribo de «nuevos colegas», argumentando que el espacio es escaso y que la llegada de más competencia reduce sus ya magras ganancias. Lo que comenzó como una discusión subió de tono hasta transformarse en un cruce de reproches que obligó a los uniformados a mediar para evitar agresiones físicas.
Por su parte, los comerciantes que trabajan bajo normas legales dentro del predio del Mercado San Miguel manifestaron su malestar y preocupación. Según señalaron, la proliferación de puestos en las veredas representa una competencia desleal difícil de sostener en un contexto de caída libre de las ventas.
«La situación en el macrocentro es crítica; el sector comercial no solo pelea contra la inflación, sino también contra una desorganización del espacio público que parece no tener techo», sostuvieron fuentes vinculadas al sector.
