SALTA (Redacción Voces Críticas) La reforma de la Carta Orgánica municipal en Salta sigue generando fuertes cruces políticos y malestar en el sector empresarial. El foco del conflicto está puesto en el bloque de convencionales de La Libertad Avanza (LLA), a quienes se acusa de impulsar una modificación en el artículo 91 de la normativa local que limita la inversión pública y deja la promoción del turismo—un motor clave para la economía salteña—sujeta exclusivamente a las dinámicas del libre mercado.
Ante el descontento del sector hotelero y gastronómico, las explicaciones brindadas por los representantes libertarios no tardaron en recibir réplicas. La diputada provincial y convencional municipal, Mónica Juárez, apuntó directamente contra el bloque mayoritario, denunciando una presunta contradicción en su discurso y asegurando que la medida no fue una desatención legislativa, sino un plan político deliberado.
La convencional relató que, durante las discusiones en las comisiones, la oposición advirtió sobre el impacto de esta medida y solicitó cuartos de intermedio para convocar y escuchar a los referentes del turismo local. Sin embargo, afirmó que el oficialismo de la convención hizo valer su mayoría para avanzar con el texto actual, manifestando abiertamente su rechazo a la intervención estatal en actividades del ámbito privado.
Juárez fue tajante al señalar que lo ocurrido el pasado viernes en el recinto no se debió a una falla de redacción o a una confusión conceptual por parte de La Libertad Avanza. Según su postura, el bloque libertario defendió esa visión de manera consciente y planificada, por lo que ahora deben asumir el costo político de la reforma ante la comunidad afectada.
