SALTA (Redacción Voces Críticas) La pelea por el control del Partido Justicialista (PJ) de Salta sumó un capítulo de máxima tensión en los tribunales. El PJ Nacional presentó un recurso de apelación formal para exigir la suspensión inmediata de la resolución dictada por la Justicia Electoral, la cual apartó a la conducción normalizadora y convocó a elecciones internas para el próximo 2 de agosto.
El planteo busca congelar la medida judicial hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo. Desde el peronismo orgánico advierten que el fallo representa un avasallamiento a la soberanía de las autoridades nacionales de la fuerza política.
Kosiner alertó que esta superposición de mandatos no hace más que reconfigurar y deslegitimar las decisiones de un órgano federal que había designado autoridades con representación de los distintos distritos del país. Asimismo, remarcó el peligro que corre la estabilidad del partido en la provincia:
“De mantenerse la intervención judicial mientras se tramita la apelación, se generaría un escenario de profunda incertidumbre institucional”.
El sector alineado con la conducción nacional apuntó además contra las condiciones en las que se pretende llevar a cabo la votación del 2 de agosto, calificándola como una interna «express».
Según denunciaron, el cronograma impuesto omite pasos fundamentales para garantizar un proceso democrático transparente, como la actualización de las afiliaciones. En ese sentido, contextualizaron que el PJ atraviesa una etapa compleja de migración de afiliados hacia fuerzas provinciales y una marcada escasez de jóvenes en los padrones.
Finalmente, los apoderados del PJ Nacional recalcaron que cualquier cita en las urnas debe quedar estrictamente supeditada a que exista una resolución judicial firme. La postura del espacio es clara: el destino del peronismo salteño debe definirse bajo el paraguas de su propia autonomía y no a través de las directivas de funcionarios judiciales. Informa Voces Críticas
