El gobernador Gustavo Sáenz acompañó el comienzo de la zafra del Ingenio y destilería San Isidro. Estuvo presente en la tradicional misa en honor a San Isidro Labrador y bendición de las maquinarias que se realizó en las instalaciones del establecimiento ubicado en Campo Santo.

En el Ingenio fue recibido por los propietarios de la firma, la familia Ruiz a quienes el Gobernador agradeció la invitación y destacó el importante rol del Ingenio al haber apostado a reabrir la planta para que siga generando empleos y producción salteña: “Agradezco la fe que tuvo la familia Ruiz en el año 2018 de ponerse al frente de uno de los ingenios más antiguos de Latinoamérica; de este ingenio que le dio la posibilidad a muchas familias de crecer, a sus hijos de estudiar y de sentirse parte de esta gran sociedad”.

Asimismo, consideró que “los sueños son objetivos y metas por las que hay que pelear, porque hay que acompañarlos con trabajo, sacrificio, esfuerzo, compromiso, responsabilidad”.

El Gobernador señaló que el progreso de la actividad productiva conlleva crecimiento para la provincia “y por eso estamos gestionando y peleando en Buenos Aires”.

Puso especial relieve en las inversiones del sector privado y afirmó que “sigo creyendo en Salta y me comprometo a seguir gestionando para que las obras de infraestructura lleguen y le den a nuestra provincia la posibilidad de mostrar su matriz productiva, turística. Tenemos lo que el mundo necesita y demanda. Tenemos que crecer sin necesidad de estar con la mano extendida en Buenos Aires pidiendo limosna cuando nos sobra de todo”.